Ante la crisis económica mundial y su impacto en la argentina: ¡Que la crisis la paguen los de arriba!

03/12/2008 - Ante la crisis económica mundial y su impacto en la argentina: ¡Que la crisis la paguen los de arriba!


Otro Camino para superar la crisis/4. Declaración del plenario del 8/11/08

1 La actual crisis económica mundial es el resultado del agotamiento de un ciclo largo, el de la globalización y el neoliberalismo que se inaugurara a mediados de la década de los ’70 con la reestructuración capitalista bajo la hegemonía del capital financiero y que tuvo como precondición una fuerte ofensiva del capital sobre el trabajo y el desmonte de todas y cada una de la regulaciones, intervenciones y controles estatales que el mismo capital había levantado durante los llamados “años dorados” (1945-1975). Pero es también el final del ciclo corto iniciado en 2003 por la economía de los EE.UU. y su incidencia en la economía mundial. Un período donde la financiarización y la ausencia de regulaciones y controles estatales alcanzaron su máxima expresión. Libre comercio, libertad para el movimiento de capitales, precarización del trabajo, exacción de recursos naturales, degradación socioambiental son los signos que identifican esta fase.

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La acumulación del capital siempre está condicionada por los métodos y formas que el capital se ve obligado a utilizar y su continuidad depende de que pueda superarlos recurriendo a otras modalidades, métodos y criterios, los que en algún momento tendrá que volver a sobrepasar. El capital se enfrenta, periódicamente, a sus propios límites y una y otra vez debe intentar franquearlos. Así, si no aparece un sujeto social-político capaz de articular un amplio movimiento obrero y popular que de forma a un bloque contrahegemónico y genere, de esta manera, las condiciones para erradicarlo; el sistema se recreará, dando paso a una nueva fase capitalista.

Quienes atribuyen el origen de la actual crisis exclusivamente al modelo neoliberal se niegan a ver que éste no es más que una fase, como antes hubo otras, y por lo tanto exculpan de responsabilidad al sistema capitalista. El sector financiero ha sido el catalizador de la crisis, pero más allá de las especificidades y particularidades se trata de una crisis de sobreacumulación de capitales y sobreproducción de productos manufacturados -agravada por la competencia global por bajar salarios-, combinada con una subproducción relativa y el encarecimiento de los productos primarios y energéticos determinada por una competencia capitalista que devasta la naturaleza.

En este sentido, esta crisis mundial nos da la posibilidad para desenvolver aún más lo que Fidel Castro llamara oportunamente “la batalla de ideas”. Es decir, dar el debate ideológico poniendo en cuestión la legitimidad del sistema del capital ahora debilitada, que es precisamente el punto donde fue más notorio el triunfo del neoliberalismo en el pasado al hacer del individualismo y del dinero la medida de valor de todas las cosas. Es una de nuestras tareas socializar la conclusión de que el Capital es la principal traba para resolver los males que el propio capitalismo provoca.

2 Las condiciones de la crisis mundial se vienen preparando desde hace tiempo, pero se manifestaron ampliamente a partir de mediados del 2007. Precisamente es, por ese tiempo, que el ciclo expansivo de la economía argentina comienza a mostrar sus limitaciones. El proceso inflacionario iniciado en 2006 y el fracaso en la política de control de precios tuvo como contrapartida el deterioro de la capacidad de compra de los salarios y los ingresos populares mientras que crecían los subsidios a las empresas –especialmente del sector energético y transportes- y los pagos de la deuda externa.

Sin embargo los términos del intercambio seguían favoreciendo a las economías de América Latina y particularmente a la de nuestro país. El nivel de reservas se mantenía aunque los superávit comercial y financiero mostraban ya tendencias a debilitarse.

El conflicto agrario contra la apropiación estatal de una porción adicional de la renta extraordinaria concluyó en una derrota para el gobierno en toda la línea –en el Congreso y en las calles. Este resultado dejó al gobierno muy debilitado, resquebrajado su frente interno y, como contrapartida, con la emergencia potencial de una coalición conservadora donde las clases dominantes del “campo” lograron la adhesión de vastos sectores de las clases medias urbanas y rurales. Es, en este contexto, cuando surge el espacio Otro camino para superar la crisis, con la voluntad de desarrollar en esa coyuntura una política independiente, que sembró las bases para pensar hoy cómo nos proyectamos estratégicamente.

Con la caída de la resolución 125 –que paradójicamente, en términos recaudatorios, terminaría favoreciendo al gobierno- éste pareció dar un vuelco hacia la ortodoxia: dejó caer el tipo de cambio, anunció el pago al contado de lo adeudado al Club de París y la reapertura del canje con los holdouts, dio inicio a la refinanciación de los llamados Préstamos Garantizados. Un paquete de medidas que presuntamente llevaría a la “reinserción” del país en el mercado de capitales.

Pero con la quiebra de Lehman Brothers en los EE.UU. la crisis pegó un salto en calidad. Se desató un efecto “dominó” en los bancos de casi todos los países centrales con caída generalizada de las bolsas. La recesión mundial se transformó en una realidad concreta. El resultado de ello fue que al Club de París se le pagará mas adelante; que de la reapertura del canje ya no se habla; que el tipo de cambio sube diariamente respondiendo a las exigencias de competitividad de la UIA; solo continúa la renegociación por los Prestamos Garantizados (PG) necesarios para hacerse de fondos frescos. El Tren Bala y el soterramiento del FC Sarmiento fueron postergados; la autopista Rosario-Córdoba está virtualmente detenida al igual que los planes de viviendas estatales. Se reducen subsidios y se autorizan aumentos tarifarios segmentados –energía eléctrica, gas.

Frente al desplome de los precios internacionales de las materias primas que pone en serio riesgo el superávit fiscal, el gobierno nacional resolvió, sorpresivamente, la eliminación del sistema de capitalización privada y el retorno al sistema de reparto en materia jubilatoria. Con esta medida se hace de un flujo anual de unos 4.100 millones de dólares que le permitiría garantizar la continuidad del pago de jubilaciones y pensiones, y tal vez reducir las contribuciones que diversos impuestos hacen a la caja de la ANSES. Paralelamente, le posibilita la administración de un fondo de inversiones del orden de los 30.000 millones de dólares, hoy subvaluado por la crisis pero que a futuro le permitirá realizar políticas activas (obras públicas, proyectos industriales).

En términos políticos, se presenta a la izquierda y a los movimientos sociales y populares una situación muy similar a la provocada cuando se plantearon las retenciones móviles. La medida es justa, pero hay que discutir cómo se aplicará y con qué objetivos. Por otra parte, si en aquella oportunidad subyacía, por debajo de la apropiación estatal de renta extraordinaria, una fuerte disputa entre distintas fracciones del capital productivo por la orientación del proceso de acumulación capitalista; ahora, detrás de la necesidad de “hacer caja” del gobierno, nuevamente el Estado tiene que intervenir en la economía. Y, sobre todo, resulta importante la recuperación del principio de solidaridad intergeneracional, que es clave frente al egoísmo neoliberal que expresa y alienta el sistema de capitalización individual.

Está presente el riesgo efectivo de que estos fondos se apliquen al pago de deuda externa e incluso a subsidios a empresas. Por el contrario, deberían servir, entre otros objetivos, a hacer real la justa demanda del 82% móvil de las jubilaciones que fuera desairada recientemente por el gobierno. Para que ello sea así y se garantice un control público del uso de dichos fondos en real beneficio de los jubilados presentes y futuros es necesario avanzar en la construcción de un efectivo control y participación de los trabajadores activos y pasivos en el ANSES.

Por otra parte, la respuesta, tanto local como internacional no se hizo esperar. Masiva venta de bonos de la deuda y corrida contra el dólar. Fuerte reacción en Chile y Perú que tienen regímenes similares y aún en España, que con fuertes inversiones en la región cree ver el peligro de que si la crisis mundial se agudiza aún más, la intervención del Estado en las grandes empresas se haga presente y se siente el precedente de futuras nacionalizaciones. De hecho la posible expropiación de Aerolíneas Argentinas flota en el ambiente.

Claro está que el gobierno toma estas medidas más por necesidad que por convicción, pero el hecho concreto es que las toma. Recupera así iniciativa política. La contrapartida es que la coalición conservadora renueva sus andanadas empujadas por las distintas fracciones del capital que buscan reposicionarse.

Por otra parte también deben señalarse los intentos de profundizar una política de criminalización de la pobreza y la protesta que ha tenido en las últimas semanas un nuevo episodio en la demanda de la disminución de la edad de imputabilidad rápidamente transformada en propuesta oficial. Nuevamente, la agenda de la seguridad y de la mano dura propalada por los medios de comunicación a partir de llamativos hechos de delitos violentos, vuelve a ser utilizada para acentuar el carácter represivo de las políticas públicas que, junto con la expansión de la droga y el narcotráfico, se constituye en uno de los elementos centrales de control y disciplinamiento de las barriadas obreras y populares. Denunciamos y rechazamos estas políticas que pretenden viabilizar el ajuste que la crisis intenta descargar sobre los trabajadores y los sectores populares con mayor represión. Por el contrario, otro camino de salida a la crisis exige un mayor protagonismo, participación y organización de los sectores populares en el terreno de la lucha cuanto en el de la construcción de alternativas para asegurar la seguridad diaria del pan, la escuela, el trabajo y el futuro.

3 En el plano mundial es posible que veamos un mayor multilateralismo, con la posibilidad de un regreso a ciertos niveles de proteccionismo e incluso al fortalecimiento de los bloques regionales frente a la globalización, lo que podría tal vez llevar a un mayor grado de independencia relativa de las burguesías locales. Por otro lado, la crisis también aparece como una justificación a aquellos sectores que proponen profundizar los acuerdos de liberalización de mercados a nivel internacional promoviendo una profundización de las recetas neoliberales, como aconteció en la reciente reunión de la OMC para reimpulsar la Ronda de Doha. Sea que finalmente el proceso se incline en un sentido o en el otro, las iniciativas gubernamentales hacia la redefinición de un nuevo acuerdo económico mundial entre los países capitalistas desarrollados que se encuentran planteadas y las propuestas que en relación a ello van a formularse en la próxima reunión del Grupo de los 20 no auguran ningún beneficio para los pueblos del mundo. Por otra parte, la reaparición al calor de la crisis de las disputas intercapitalistas e interimperialistas por acuerdos comerciales, zonas de influencia y por la apropiación de los bienes de la naturaleza otorgan a la crisis económica una dimensión político internacional que no podemos obviar.

En este contexto, si bien como consecuencia de la crisis, EE.UU. ve relativamente debilitada su hegemonía -con un grado de descontento social interno que estuvo a la base del reciente triunfo electoral de Obama- esto mismo incrementa el riesgo de sus “golpes de mano” -entre los que se inscribió recientemente el regreso de la IV Flota, las maniobras “golpistas” de su embajada en Bolivia, los vaivenes del Plan Colombia, los planes homicidas contra Hugo Chávez, etc. Por contrapartida, los movimientos populares no han dejado de resistir los embates del neoliberalismo y están en curso en la región procesos sociales de cambio en Venezuela, Bolivia y Ecuador que se distinguen del conjunto regional tanto por el protagonismo popular como por los avances alcanzados en el desarme de la matriz neoliberal de distribución del ingreso. En contraste con ello, en otros países del continente se ha profundizado el rumbo neoliberal así como las primeras reacciones ante la crisis han suscitado una mayor adopción de las recetas ortodoxas; como se reflejó, por ejemplo, en el reciente apoyo del gobierno brasileño a la propuesta de una nueva ronda de liberalización en la OMC. Somos conscientes que estas diferentes realidades que enfrentan los pueblos latinoamericanos se expresan en proyectos de integración distintos y hasta contrapuestos convirtiendo a la integración regional en un escenario de disputa sobre los sentidos, iniciativas y ritmos que la misma debe asumir. En esta dirección, consideramos de vital importancia apoyar una integración en beneficio de los pueblos y no del capital; impulsando la unidad con los movimientos populares de la región a favor de aquellas iniciativas que marchen en esta dirección, en solidaridad con los procesos de cambio en curso bajo amenaza de intervención y cuestionando la recolonización de nuestros países con todos los gobiernos que se opongan a las políticas imperialistas.

4 Es la crisis, su profundidad y la vertiginosidad con que se propaga, la que empuja a los gobiernos y a los Estados a acciones políticas no previstas. En enero de este año ¿quién hubiera pensado la situación política que se abriría a partir del 11 de marzo, con el proyecto de retenciones móviles? Hace un mes atrás ¿quién previó la reestatización del sistema previsional? La crisis abre un campo fértil para la intervención política, con propuestas que en primer lugar tiendan a resolver la situación de los trabajadores y las clases populares, que apunten a cambiar la relación de fuerzas sociales, y que también se propongan transformaciones profundas con una orientación claramente socialista.

Pero la intervención política no es posible en abstracto, encerrada en los debates de los círculos militantes. Es necesario instalar estos y aquélla en la sociedad. Esto requiere de un conjunto de medidas de intervención político-práctica, propuestas que incluyan lo reivindicativo pero que se enfoquen también sobre los grandes problemas nacionales, que no resultan en un programa acabado pero intentan abordar lo que realmente está en discusión.

 Frente a las consecuencias sociales de la desaceleración y recesión de la economía, se requiere acentuar la lucha por la protección del empleo y los ingresos populares afirmando:
 La prohibición inmediata de despidos, suspensiones y rebajas salariales.
 Por incrementos salariales ajustables periódicamente por la inflación asegurando un salario mínimo igual a la canasta familiar.
 Reducción general de la jornada laboral sin disminución salarial, comenzando por el estricto cumplimiento de la jornada legal de 8hs.
 Blanqueo del trabajo en negro y protección a los trabajadores informales que son los más afectados por el ajuste.
 Universalización de los planes sociales para los trabajadores desocupados o de menores ingresos que cubra el valor de la canasta familiar.
 Por el 82% móvil para las jubilaciones y un ANSES bajo control de los trabajadores pasivos y activos.
 Incremento inmediato del presupuesto de la educación y la salud públicas.
 Contra el hambre y la inflación, implementación de centros de abastecimientos comunitarios con alimentos al costo, bajo gestión de las organizaciones territoriales. Eliminación del IVA para los alimentos y medicamentos.
 Producción Pública de Medicamentos y Vacunas, desarrollando un plan estratégico de producción estatal de todos los medicamentos y vacunas que hoy el estado adquiere de la industria farmacéutica privada.
 Incentivos a las empresas bajo control obrero, a los emprendimientos productivos autogestionarios de los movimientos de desocupados y a los planes de vivienda popular cooperativos.
 Frente a la negativa empresarial de detener los despidos y las rebajas salariales y ante la amenaza de cierre, control de las empresas por los trabajadores. Fábrica cerrada, fábrica recuperada.

 Frente al intento de responder a la crisis con una mayor criminalización de los sectores populares y el incremento de la represión nos pronunciamos:
 Contra la baja de la edad de imputabilidad y toda iniciativa destinada a incrementar la capacidad punitiva del Estado contra los sectores populares. Basta de represión y mano dura, desmantelamiento del aparato represivo.

Estas reivindicaciones y medidas plantean la necesidad de:

 La recreación y protección del mercado interno, especialmente del consumo popular, a través de:
 La elevación de las protecciones arancelarias y para-arancelarias; especialmente a los bienes de países de otras regiones y complementaria de los procesos de integración regional beneficios para los trabajadores y sectores populares.
 La prohibición de importación de artículos suntuarios y el estímulo a la sustitución de importaciones.
 Promoción de los mercados populares y de la economía social.
 La promoción de proyectos productivos con alta generación de empleo y orientados al consumo popular, promoviendo los modelos de gestión obrera.
 Planes de obra pública y vivienda popular, gestionados por cooperativas independientes.

 Una reforma tributaria progresiva para que paguen más los que más tienen, con gravámenes a las operaciones financieras e incremento del impuesto a los grandes patrimonios. Eliminación del IVA a los artículos de primera necesidad y los medicamentos.

 Frente a la ausencia de crédito, control público-estatal de la Banca, ya sea mediante la nacionalización sin pago o la estatización de los depósitos. No a la estatización de las deudas privadas.

 Frente a las presiones internacionales, No al pago de la deuda externa, aplicando los recursos liberados para atender las necesidades sociales.

 Frente a la fuga de capitales, control y bloqueo de la salida de capitales. Reponer el control cambiario con política de cambios múltiples y diferenciados que fuera abolido por Martínez de Hoz.

 Nacionalización del comercio exterior, recuperando las juntas reguladoras.

 Reestatización, bajo control de los trabajadores y los usuarios, de las empresas de servicios públicos privatizados.

 Recuperación del control público-estatal sobre los bienes comunes de la naturaleza (los mal llamados “recursos naturales”) con participación de los trabajadores y la comunidad.

 Prohibición de la minería a cielo abierto en todas las provincias, como lo ha hecho Córdoba. Derogación del actual Código de Minería y puesta de la actividad minera al servicio de las necesidades populares.

 Reconversión planificada de la producción agraria. Eliminación del “modelo sojero” e impulso de dicha producción bajo el principio de la soberanía alimentaria. Titularización de las tierras en posesión del campesinado familiar, marginado y saqueado por la burguesía agraria, y los territorios reclamados por los pueblos originarios.

 Enfrentar la crisis también plantea hacerlo desde una perspectiva regional impulsando una integración a favor de los pueblos y no del capital. Por ello es importante que propuestas como el ALBA, PETROAMÉRICA, BANCO DEL SUR, TELESUR, etc. formen parte de nuestras preocupaciones y atención, para discutirlas e impulsarlas con los movimientos populares de América Latina, promoviendo toda aquella iniciativa de integración que vaya en beneficio de los pueblos y exigiendo al gobierno posicionamientos y acciones efectivas sobre ello.

5 Como es fácil inferir, este programa de medidas de carácter fundamentalmente defensivo frente a la crisis es una propuesta que debe ser enriquecida y cristalizada en el debate y la acción de los trabajadores y los sectores populares, en la construcción colectiva de ese “otro camino” para salir de la crisis. Somos conscientes que sólo en un proceso de creciente activación popular, de mayor discusión y organización de los trabajadores y los movimientos populares, de una serie de luchas y conflictos, de una creciente y ganada capacidad de intervención en el debate social y de incidencia en el rumbo de las políticas públicas, y de la creciente independencia política respecto de las diferentes fracciones de los sectores dominantes y el Estado, se podrá ir forjando este camino de una salida alternativa a la crisis. Por otra parte, muchas de las propuestas reseñadas aquí se les plantean también a todos los pueblos latinoamericanos, lo que implica el reto de un esfuerzo de propaganda y coordinación continental.

En definitiva la crisis traza enormes desafíos para los trabajadores y los sectores populares y nos exige potenciar la construcción unitaria de este “Otro camino”. Sabemos que, como consecuencia de la continuidad de la hegemonía ideológica del individualismo neoliberal, la actual relación de fuerzas sociales es desfavorable, pero es también necesario colocar en perspectiva la influencia del desarrollo de la crisis global sobre la conciencia colectiva aunque hoy no se observen niveles de descontento y movilización social similares a los de otros momentos del pasado.

En este sentido, la fragmentación existente en el campo de los trabajadores y entre los sectores sociales subalternizados es uno de los desafíos principales a abordar. El sectarismo, el particularismo, el dogmatismo, el vanguardismo, el corporativismo, el ideologismo y el pragmatismo son obstáculos a superar. Estos son también los desafíos que afronta la construcción de este “Otro camino” y, en particular, si se trata de consolidar y avanzar colectivamente desde la experiencia de una coordinadora de agrupaciones, centralizadora de acciones, y trabajar hacia la constitución de un bloque político de organizaciones sociales, agrupamientos de trabajadores combativos y clasistas, mujeres, intelectuales críticos, movimientos socioambientales, de campesinos y de pueblos originarios, que alcance mayores grados de amplitud nacional y definiciones colectivas.

CONSTRUYAMOS OTRO CAMINO PARA SUPERAR LA CRISIS

Eduardo Lucita, Clara Algranati, Claudio Katz, Enrique Gandolfo (Sec. General de CTA Bahía Blanca-Coronel Dorrego), Guillermo Almeyra, Gabriela Delfino (Sec. de Género de CTA Bahía Blanca-Coronel Dorrego), Guillermo Gigliani, José Seoane, Miguel Mazzeo, Emilio Taddei, Jorge Marchini, Laura García (Sec. de Formación de CTA Bahía Blanca-Coronel Dorrego), Guillermo Caviasca, Gustavo Robles, Mariano Feliz, Natalia Vinelli, Hernán Ouviña, Hugo Calello, Alejandro Andreassi Cieri.

Otro Camino esta integrado por:

Frente Popular Darío Santillán – FPDS
FOL Frente de Organizaciones en Lucha
Corriente Político-Sindical “Rompiendo Cadenas”
Corriente Julio Antonio Mella – UBA
Frente de Organizaciones por el Poder Popular - FOPP
MTR 12 de abril
la bORDÓ – Moreno
Grupo Estudios América Latina – GEAL;
PUMA - Propuesta de unificación marxista Argentina
Regional Bahía Blanca del Otro Camino
Bases Socialistas
MTL Rebelde
Militancia Comunista
Mayo Socialista – Rosario
Partido Comunista de los Trabajadores – PCT
Tupac Amaru;
BASE (económicas-UBA)
Regional Oeste del Otro Camino
Regional Sur del Otro Camino

Adhieren al documento:
Daniel De Santis - Juventud Guevarista y Asamblea Popular de Olivos.

Para firmar o contactarnos: elotrocamino@yahoo.com.ar


Cambio Social
revista del Frente Popular Darío Santillán

Cambio Social Nº2

Índice completo:

Situación política
>>> Tiempo de acumular fuerzas

>>> Con lucha y organización, hay otro camino para superar la crisis
> El saqueo sigue, la lucha también
> Alimentos al costo: ferias populares en los barrios


A 4 años de la conformación del FPDS

>>> El concepto de “multisectorialidad” desde nuestra experiencia
> Multisectorialidad, sujeto “pueblo” y poder popular

Educación
>>> Hacia una educación liberadora. El desafío, articular las experiencias.

Cultura
>>> Es-cultura popular: Cátedra libre del FPDS en el IUNA.

Género
>>> Pariendo mujeres y varones nuevos…

Nuestra América
>>> Frente al proyecto de opresión del imperio, un proyecto de vida desde los pueblos

Noticias breves

>> Bicicleteada y Jornadas contra la precarización laboral

>> Pasantías de cumpas de Mendoza y Córdoba

>> “Kosteki Y Santillán” en los teatros de Córdoba

>> La formación militante, un desafío cada vez más presente

>> “Unidad, unidad, entre el campo y la ciudad…”

>> ¡Se viene la Regional Alto Valle del Frente!


Tiempo de acumular fuerzas

Por estos días (principios de octubre), aún está por verse el verdadero alcance de la crisis financiera global que se desató en Estados Unidos, y que fiel a la naturaleza del capitalismo, desde los poderes centrales intentarán descargar sobre los pueblos del mundo. En Nuestra América, en el plano político, se está aprobando la nueva constitución en Ecuador que marca importantes avances para los sectores populares, y en Bolivia el gobierno de Evo parece retomar el control después de la ofensiva fascista de la derecha. Aún así, en todo el continente la situación de nuestros pueblos en lucha sigue siendo de resistencia, y de construcción de alternativas desde abajo…

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Leer más

SE EXPANDE LA CAMPAÑA CONTRA EL HAMBRE Y LA INFLACIÓN
Con lucha y organización, hay otro camino ...

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Desde los primeros meses del año, junto a una gran cantidad de organizaciones impulsamos la “Campaña Nacional contra el Hambre y la Inflación, por la socialización de la riqueza y la soberanía alimentaria”. La campaña, al apoyarse en ejes bien concretos como la eliminación del IVA para los alimentos de la canasta básica y los medicamentos o el gravamen de la renta financiera, generó una amplia adhesión y nos permitió sostener una política independiente en medio del conflicto entre los empresarios del agro y el gobierno.

En torno a los ejes de la campaña y a las actividades concretas que se fueron organizando (movilizaciones, volanteadas, pintadas, radio abiertas, charlas-debates, intervenciones culturales), fue tomando forma un interesante espacio de coordinación que integramos junto al Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), la Federación de Organizaciones de Base (FOB), el MTD Aníbal Verón Nueva Fuerza y el Frente de Organizaciones para el Poder Popular (FOPP). A la vez, la Campaña potenció las relaciones con diferentes grupos y organizaciones de distintas provincias que comenzaron a trabajarla, sumando a los ejes generales las reivindicaciones que surgían de los contextos particulares de cada territorio o cada provincia.

Así, se llevaron adelante diversas actividades en Capital y Gran Bs As, Jujuy, Tucumán, Santa Fe, Chaco, Formosa, Mendoza, La Pampa y Neuquén y en las ciudades de Mar del Plata y Tandil. En las últimas semanas, y nuevamente en el marco de la Campaña, desde el FPDS comenzamos a impulsar en distintos barrios del conurbano bonaerense y Capital las ferias populares, donde ponemos a disposición de los vecinos, a precio de costo, alimentos de primera necesidad (ver recuadro).

Paralelamente, y en función de los fuertes acuerdos políticos que verificamos en relación al conflicto agrario y a la necesidad de avanzar en la construcción de un espacio político alternativo, las organizaciones que veníamos impulsando la campaña confluimos con muchos otros compañeros y compañeras en el espacio “Otro camino para superar la crisis”.

A pesar de su corta vida, consideramos que este espacio tiene una gran potencialidad, debido, fundamentalmente, a la confluencia de organizaciones sociales y territoriales con algunas de las experiencias sindicales más interesantes de los últimos años (que conformaron la Corriente Político Sindical “Rompiendo Cadenas”). Además, la presencia de corrientes estudiantiles, grupos culturales, colectivos de comunicación popular y de intelectuales comprometidos contribuye a dotar al espacio de una gran riqueza, al tiempo que nos coloca frente al desafío de poder sintetizar las diferentes experiencias.

En uno de sus plenarios, el espacio definió hacer propia la Campaña Nacional contra el Hambre y la Inflación. Así se avanzó en la conformación de espacios regionales que permitieron, al mismo tiempo, que se sumaran más grupos en cada uno de los territorios.

A modo de balance, es importante anotar, como dato positivo, que el espacio “Otro camino para superar la crisis” ha logrado sostenerse en el tiempo (más allá de los vaivenes del conflicto agrario y la agenda mediática) y mantener un funcionamiento periódico, a través de mesas de coordinación y plenarios generales, en los que de a poco se van profundizando las definiciones políticas, como lo ponen de manifiesto los recientes pronunciamientos públicos y movilizaciones conjuntas.

RECUADRO 1
El saqueo sigue, la lucha también

En función de haber definido que la lucha contra el saqueo de los bienes naturales es uno de los ejes prioritarios en esta etapa, desde el FPDS seguimos avanzando en la coordinación con diferentes organizaciones del país que vienen trabajando este tema. En ese marco, estuvimos en Catamarca participando del 7º encuentro nacional de la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC) -un espacio que sabemos heterogéneo pero que presenta gran potencial en términos de articular las diferentes luchas regionales- y en Misiones, participando de un seminario organizado por Pañuelos en Rebeldía. En la misma línea, en octubre realizamos en La Plata las 2as Jornadas sobre Riquezas Naturales y Soberanía Popular.

RECUADRO 2
Ferias Populares en los barrios

En el marco de la “Campaña contra el hambre y la inflación", venimos realizando ferias populares en diferentes barrios donde nos organizamos. Uno de los reclamos de la Campaña es la creación de centros de abastecimiento alimentario con productos de primera necesidad a bajo costo, gestionados por las organizaciones populares y apoyados por el Estado, como se hace en Venezuela con los Mercal. Para empezar a llevar esto a la práctica es que comenzamos a organizar las ferias, en donde vendemos los productos al costo. Los objetivos: garantizar alimentos más baratos para los vecinos, denunciar la inoperatividad y falta de voluntad política del gobierno y demostrar que son posibles las iniciativas populares que tiendan a redistribuir la riqueza.


Bicicleteada y Jornadas contra la precarización laboral

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Del 5 al 13 de septiembre, en La Plata, se realizaron las 3as. Jornadas Universidad y Movimiento Obrero que, a través de mesas de debate y ponencias, reunieron a trabajadoras y trabajadores de distintos oficios: docentes, no docentes, metalúrgicos, encuestadores, mensajeros y cadetes, trabajadores rurales, ferroviarios y de la administración pública. Se expusieron trabajos académicos, libros y experiencias colectivas. Como apertura de la actividad hubo una “Bicicleteada contra la precarización”, que señaló el ministerio de Trabajo, Carrefour, Credil, McDonald’s, la Municipalidad de La Plata, Sólo Empanadas, Telefónica y la UNLP.

EL DESAFÍO, ARTICULAR LAS DIVERSAS EXPERIENCIAS
Hacia una educación liberadora

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Al tiempo que se revitalizan diversas luchas ligadas al ámbito educativo, continuamos en el FPDS las discusiones sobre qué proyecto educativo queremos construir, de manera integral, partiendo desde nuestras prácticas concretas: bachilleratos populares, talleres con jóvenes y chicos, docencia en escuelas y alfabetización de adultos.

Docentes en pie de lucha en varias provincias reclamando salarios dignos, aumento del presupuesto educativo, mejoras en infraestructura, etc; pibes y pibas de los secundarios tomando escuelas, cortando calles, aprendiendo a organizarse y a hacerse escuchar; bachilleratos populares que pelean por ser reconocidos por el Estado; protestas y tomas en algunas universidades. En fin, luchas en crecimiento que dan sobradas muestras de que poco cambió el sistema educativo en los últimos años.

En el Frente venimos desarrollando diferentes prácticas educativas territoriales, así como muchos cumpas trabajan en escuelas formales donde realizan actividades gremiales de base. En los Bachilleratos Populares de Lanús y Capital, en los talleres culturales y de oficio para jóvenes en los barrios, en el laburo de alfabetización para adultos, en los talleres y juegotecas para niños/as, nos vamos haciendo educadores en la práctica misma, además de participar de las luchas en defensa de la educación publica, las mejoras de infraestructura en escuelas y contra la precarización laboral.

Se trata de consolidar un proyecto educativo nacional que contemple la diversidad de experiencias, consolidando la organización popular con vistas a la construcción de una educación liberadora de los pueblos.

Por eso promovemos un proyecto político-pedagógico que parta de la reflexión sobre nuestras prácticas para mejorarlas y extenderlas. En este sentido, articular la diversidad de luchas y prácticas que nos atraviesan en este proceso es un objetivo para definir en común nuestras políticas educativas. Un debate que contempla tanto las políticas educativas del Estado -impuestas por los organismos internacionales de crédito-, las prácticas que resignifican la educación en los territorios y la formación de los futuros profesionales. Que incluye, por supuesto, la necesaria coordinación de las luchas que se vienen dando en el ámbito educativo.

El qué, cómo, para qué, para quiénes y con quiénes, son las preguntas que, con aquel objetivo, venimos sistematizando.

RECUADRO 1
Los “Bachis” crecen desde el pie

Hace más de 6 años existen en el país los Bachilleratos Populares para jóvenes y adultos, impulsados por empresas recuperadas y movimientos sociales. Hoy hay, sólo en Capital y Gran Bs As, 19 experiencias. En los “bachis”, educadores y educandos apuestan a la construcción común de sujetos políticos y, como tales, promotores de un proyecto emancipatorio y liberador.

El gran desafío es romper con la forma de aprendizaje que impone saberes, como si unos supieran y otros fueran sólo depósitos de los conocimientos que, a fuerza de repetición, se intentan imponer. El diálogo, la participación, la reflexión común a partir de la propia experiencia, son la esencia de la construcción cotidiana de estas experiencias que vienen luchando por ser reconocidas legalmente por el Estado, lo que debería implicar subvenciones para infraestructura, material didáctico, becas para alumnos y salarios a los/as docentes. En la “interbachis” se intercambian experiencias y se buscan horizontes comunes. Allí interactúan desocupados y trabajadores de fábricas recuperadas, dos sectores protagonistas de las luchas de los últimos tiempos: todo se concibe en el camino de la lucha, indispensable en la construcción del proyecto y del sujeto de la transformación.

En el FPDS comenzamos este año dos bachilleratos: uno funciona en el predio recuperado Roca Negra, en Monte Chingolo, del MTD Lanús; el otro, en el MTD Capital. El año que viene se larga en La Plata y será un gran desafío impulsarlos en otros lugares del país. Entendemos el saber como una construcción continua, donde lo pedagógico, lo comunitario y lo político no son esferas escindidas sino aspectos estrechamente relacionados. La meta es construir conocimientos que sirvan para la vida, para decidir y resolver, para transformarnos y transformar la realidad.

Contactos “Bachis” del FPDS
Lanús bachirocanegra@gmail.com
Capital mtd_dariosantillan@yahoo.com.ar

A 4 AÑOS DE LA CONFORMACIÓN DEL FPDS
El concepto de “multisectorialidad” desde nuestra experiencia

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El FPDS nace en 2004 con vocación multisectorial, es decir, como una propuesta que proyectaba agrupar no sólo a los desocupados (las organizaciones más numerosas provenían de ese sector de los trabajadores) sino también a trabajadores formales y precarios, estudiantes, grupos culturales, pequeños productores rurales, etc.

Esa definición política sintetizaba debates que se venían desarrollando en la Argentina desde fines de los ´90, pero necesitaba ser ejecutada, lo que implicaba todo un desafío: cómo articular experiencias, dinámicas, reivindicaciones y formas de lucha diversas.


Los debates previos

Desde la década del ´40, nuestro país consagra relaciones capitalistas con preponderancia de las concentraciones urbanas, la actividad industrial y las relaciones salariales; de esta forma se va definiendo un sujeto potencial (la clase obrera industrial), compatible con las caracterizaciones que el marxismo clásico elaboró sobre el sujeto que debería encabezar la lucha revolucionaria. Así, en nuestro país, es centralmente la clase obrera industrial la gran protagonista de las luchas que permiten mantener un “empate social” entre 1945 y 1976.

La desarticulación del sistema productivo en las últimas décadas cambia rotundamente el mapa social. La irrupción de los movimientos de desocupados a fines de los ´90, protagonizados por ex obreros de empresas privatizadas, jóvenes y jefas de hogar desocupadas, pone en cuestionamiento las definiciones más dogmáticas al incorporar nuevos actores a la lucha (desocupados), nuevas reivindicaciones (incorporación al mercado laboral, subsidios de desempleo) y nuevas formas de lucha (cortes de ruta y accesos a las grandes ciudades).

Como suele suceder, aún la novedad corre el riesgo de convertirse en nuevo dogma, y con el auge del movimiento piquetero algunas organizaciones asignan a los desocupados el carácter de sujeto central del proceso de cambio, y reducen la propuesta de organización popular a la conformación de un gran movimiento nacional de piqueteros. Esa perspectiva, si bien reconocía la existencia de otros sectores en lucha, les asignaba roles de meros auxiliares de las organizaciones de desocupados. Quienes después confluimos en el FPDS y veníamos de la experiencia del movimiento piquetero, corrimos el riesgo de quedar “atrapados” en esa autorreferencialidad sectorial.

Entre 2000 y 2004 se da un debate en los movimientos populares que pone de relieve la cuestión del sujeto en un contexto de fuerte fragmentación del trabajo. Allí resulta importante la irrupción de nuevos actores, como los vecinos de los sectores medios y medio-bajos reunidos en asambleas barriales o las propuestas autogestivas de las empresas recuperadas; pero también reaparecen en escena viejos actores como las agrupaciones sindicales antiburocráticas y combativas, el movimiento estudiantil y los movimientos campesinos.

Al conformarse el FPDS, parte de la militancia que venía de los MTD y de algunas agrupaciones estudiantiles ya había participado en espacios multisectoriales como la Coordinadora de Organizaciones Populares Autonomas (2001-2002), y quienes venían del Movimiento de Unidad Popular tenían ya una definición multisectorial.

En el seno del FPDS esa experiencia se transitó desde lo regional, con diferentes ensayos, donde fuimos aprendiendo lo que no figuraba en ningún manual, y con diferentes resultados que hoy nos permiten evaluar que se puede, aunque no resulte sencillo. Si bien en la mayoría de los casos el punto de partida fueron los movimientos territoriales, también hubo lugares donde partimos del movimiento estudiantil.

Hoy, con sólo 4 años caminados, podemos decir que el FPDS, como conjunto, es una organización popular, social y política, de carácter multisectorial, que expresa prácticas territoriales, sindicales y de trabajadores precarios, estudiantiles, culturales y de pequeños productores agropecuarios. Algunas fuertemente desarrolladas, otras apenas incipientes. Advertimos también que hay desniveles regionales, lo que asumimos como una carencia que se resolverá avanzando.

Transitamos caminos nuevos, en parte recuperando las mejores tradiciones de lucha, y en parte a tientas, convencidos que no se trata de repetir rituales y conceptos sacralizados sino de la apasionante tarea de construir las posibilidades revolucionarias a partir de nuestra realidad concreta y nuestra capacidad de creación de lo nuevo.

El saqueo sigue, la lucha también

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En función de haber definido que la lucha contra el saqueo de los bienes naturales es uno de los ejes prioritarios en esta etapa, desde el FPDS seguimos avanzando en la coordinación con diferentes organizaciones del país que vienen trabajando este tema. En ese marco, estuvimos en Catamarca participando del 7º encuentro nacional de la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC) -un espacio que sabemos heterogéneo pero que presenta gran potencial en términos de articular las diferentes luchas regionales- y en Misiones, participando de un seminario organizado por Pañuelos en Rebeldía. En la misma línea, en octubre realizamos en La Plata las 2as Jornadas sobre Riquezas Naturales y Soberanía Popular.

CÁTEDRA LIBRE DEL FPDS EN EL IUNA
Es-cultura popular

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Por Área de Cultura del FPDS

Hay una dimensión de las luchas que ha merecido una atención muy restringida entre quienes se han puesto a reflexionar sobre las construcciones políticas y las luchas emancipatorias. Las manifestaciones callejeras históricamente se han caracterizado por involucrar elementos simbólicos que expresan el poder y el sentido de las movilizaciones.

Así, desde las escobas de los inquilinos, pasando por el “rojo y negro” de las primeras huelgas obreras del siglo XX, la simbología peronista de la Resistencia y las grandes movilizaciones de masas de los ´70, la imagen del Che, los pañuelos blancos, las capuchas y las gomas de las luchas piqueteras, las cacerolas… Diferentes elementos simbólicos fueron utilizados como medios de expresión de las fuerzas sociales en lucha.

Este trabajo simbólico alcanzó niveles muy profundos en algunos sectores del movimiento piquetero. De alguna manera, y en algunos ámbitos más que en otros, el trabajo simbólico adoptó una importancia cada vez mayor hasta exceder el plano de la lucha callejera y fusionarse con prácticas de educación popular y organización política, mostrándose como una forma válida para el tratamiento de los significados a un nivel que excede en mucho la construcción de una identidad cerrada.

LA ES-CULTURA POPULAR es una práctica que tiene la fuerza de cuestionar toda una serie de valores vinculados al arte. Para empezar, no se debate entre la posesión de un aura o su pasaje efímero por el mundo. Es un arte de la contradicción. Sus obras no están para ser protegidas por su valor intrínseco, pero tampoco están atadas a los caprichos de la moda y el mercado, no son obras de consumo y olvido. La es-cultura popular no se inclina por las obras de museo, de conservatorio, sino que se apresura a la precariedad de lo social volviendo las obras en trincheras de un combate a la intemperie -la Estación Darío y Maxi es una bella y viva muestra de es-cultura popular-. Pero además, la es-cultura popular no elige libremente su materia de trabajo, está en contradicción con ella, la toma del campo de batalla, luego de un encuentro forzoso. Construye con las balas y los muertos que nos arrebatan tanto como los rostros de alegría y la confianza que cimientan la lucha. Al fin, la es-cultura popular no reconoce el saber de los especialistas, aunque sí el entusiasmo de compañeros y compañeras que se animan y se arriesgan, como un gran Cabildo de Juego, Arte y Cultura.

* Cátedra Libre Es-Cultura Popular, todos los jueves a las 19 hs en el IUNA (Instituto Universitario Nacional de Artes, Av. Patricios 740, La Boca).
areadecultura@gmail.com

Alimentos al costo: ferias Populares en los barrios

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En el marco de la “Campaña contra el hambre y la inflación", venimos realizando ferias populares en diferentes barrios donde nos organizamos. Uno de los reclamos de la Campaña es la creación de centros de abastecimiento alimentario con productos de primera necesidad a bajo costo, gestionados por las organizaciones populares y apoyados por el Estado, como se hace en Venezuela con los Mercal. Para empezar a llevar esto a la práctica es que comenzamos a organizar las ferias, en donde vendemos los productos al costo. Los objetivos: garantizar alimentos más baratos para los vecinos, denunciar la inoperatividad y falta de voluntad política del gobierno y demostrar que son posibles las iniciativas populares que tiendan a redistribuir la riqueza.

Nuestra América
Frente al proyecto de opresión del imperio, un proyecto de vida desde los pueblos

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Mucho podríamos decir de las valiosas resistencias y construcciones de alternativas de los pueblos de nuestra “Patria Grande” latinoamericana. Venimos publicando diversos análisis que abordan esta riqueza y complejidad de luchas y desafíos. Dedicaremos entonces estas pocas líneas a contar lo que estamos haciendo al respecto: desde el FPDS seguimos volcando esfuerzos a la tarea estratégica de generar cada vez más profundos lazos de integración entre las organizaciones populares y revolucionarias de Nuestra América.

En estos meses, volvimos a confluir con la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC–Vía Campesina) en el campamento Latinoamericano de Jóvenes; recibimos con agrado sendas invitaciones desde México: de las organizaciones que conformaron el Movimiento de Liberación Nacional (MLN) y de compañeros de Oaxaca que habían estado conociendo nuestros barrios y nuestras experiencias organizativas. En Colombia fuimos invitados al Encuentro Mundial de la Red de Hermandad y Solidaridad, conociendo un vasto entramado de organizaciones en resistencia invisibilizado por la propaganda del régimen fascista de Uribe. En Brasil volvimos a encontrarnos con nuestros hermanos Sin Tierra a través de la participación de un compañero y una compañera en la escuela de formación política que el MST organiza, durante cuatro meses, en San Pablo, mientras proyectamos de conjunto diversas propuestas para afianzar la relación; el trabajo de la Fundación Rosa Luxemburgo viene siendo un engranaje importante en estas articulaciones desde abajo. Aquí nos movilizamos acompañando el reclamo de soberanía y de defensa del proceso histórico del pueblo boliviano. Y nos acercamos solidariamente a los campesinos paraguayos que el gobierno argentino mantiene en injusta situación, al negar el refugio político.

Estos lazos incipientes (también con organizaciones hermanas de Venezuela, Nicaragua, Chile) encuentran en la propuesta del ALBA de los movimientos sociales la posibilidad de desarrollar un ámbito de articulación estable y con perspectivas de incidencia concreta en la realidad de luchas de nuestros pueblos. Así pensamos conjuntamente la movilización del 16 de octubre, día internacional de la Soberanía Alimentaria. En un documento elaborado por compañeros de Brasil, Cuba y Argentina, que se propuso como borrador para empezar a debatir, afirmamos: “Las fuerzas populares estamos en una nueva fase de nuestras luchas, en el marco de un largo período de transición, de recomposición y acumulación de fuerzas, de combates contra el capita y de formación de militantes con capacidad para asumir los nuevos desafíos. En esta fase vamos intensificando las acciones de resistencia pero también las experiencias alternativas, de poder popular, de ejercicio de soberanía, e incluso de relación con algunos gobiernos que expresan -de manera contradictoria- los intereses de las mayorías” (el documento completo en www.frentedariosantillan.org).

Desde el FPDS asumimos el compromiso de seguir desarrollando, con humildad y responsabilidad, las articulaciones necesarias con los pueblos que luchen por su emancipación, en cualquier rincón del mundo.


La formación militante, un desafío cada vez más presente

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En octubre realizamos el 3er campamento nacional de formación militante, donde más de 200 compañeros/as de las distintas provincias nos reunimos durante 3 días para consolidarnos como militantes y como organización, estrechando lazos de amistad y fraternidad, y abordando talleres de debate y formación, desarrollando materiales de estudio, debatiendo nuestra realidad como pueblo y nuestra política para transformarla. Los ejes de análisis fueron la caracterización del modelo económico (neodesarrollismo: continuidades y rupturas con el neoliberalismo), los cambios en la coyuntura del país, y la pregunta que abordamos junto a compañeros invitados de organizaciones amigas: cómo construir una política de transformación social en la actual etapa política.

* Las cartillas de formación las podés bajar de www.formaciondelfrente.blogspot.com

Multisectorialidad, sujeto "pueblo" y poder popular

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El concepto de multisectorialidad está íntimamente relacionado con la noción de “pueblo". La definición de pueblo “requiere precisiones para cada formación social particular; cada país tiene una estructura económica diferente, por lo tanto el concepto de pueblo será estructuralmente diferente”. La contradicción fundamental “burguesía-proletariado” tiene sentido en el marco de un análisis puro del modo de producción capitalista, y entendemos que explica la esencia del sistema en su conjunto. “Pero las formaciones sociales realmente existentes o, como planteaba Gramsci, en aquellas en que la sociedad civil es “densa", el despliegue de la política concreta requiere atender esta densidad que complejiza no sólo la estructura de clases sino las mediaciones entre éstas, el poder y el Estado". Vale recordar, a modo de ilustración, la forma en que Fidel Castro describió la composición de clase del frente revolucionario en la experiencia cubana: “Entendemos como pueblo la gran masa irredenta, a la que todos ofrecen y a la que todos engañan y traicionan, la que anhela una patria mejor, más digna y más justa: (…) los 700 mil que están sin trabajo (…), los 500 mil obreros del campo (…), los 400 mil obreros industriales y braceros (…), los 100 mil agricultores pequeños (…), los 30 mil maestros y profesionales (…), los 20 mil pequeños comerciantes (…), los 10 mil profesionales jóvenes". (*)

(*) Las citas son del artículo “Poder popular, Estado y revolución”, de nuestro compañero Guillermo Caviasca, del libro “Reflexiones sobre poder popular”, Ediciones El Colectivo, 2007.

Pariendo mujeres y varones nuevos

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Reproducimos parte de la exposición de la cumpas del Espacio de Mujeres en la mesa “Desafíos actuales de las mujeres latinoamericanas en los movimientos sociales”, durante el 23º Encuentro Nacional de Mujeres, en Neuquén, en agosto de 2008.

Los movimientos sociales somos la parte más joven de las expresiones de lucha y organización que nos dimos los pueblos latinoamericanos enfrentándonos al neoliberalismo en los últimos 30 años, cuando el imperialismo desplegó nuevas formas de dominación concentrando sus esfuerzos en la destrucción de muchas de las organizaciones históricas de lxs trabajadorxs y el pueblo.

Nos reconocemos como continuidad de esas expresiones populares anteriores del continente, que son para nosotrxs parte de nuestra identidad y nuestra raíz. Muchas, antes que nosotras, compartieron la crianza de sus hijos, en los barrios, en la cárcel, la clandestinidad o el exilio. Aunque, creemos, nos caracteriza haber puesto en las calles, haciendo público y visible, la enorme cantidad de mujeres que en todo el continente nos organizamos y peleamos todos los días.

Desde las Asambleas de Mujeres que nos parieron en los cortes del Puente Pueyrredón, fuimos instalando debates y agendas que antes quedaban en un segundo plano hacia el interior de nuestros movimientos. Recogimos experiencias del pasado, sumamos nuevas e hicimos nuestras las reivindicaciones históricas de las mujeres inventando formas de aprendizaje y enseñanza, de reproducción, difusión y defensa de nuestros derechos: el placer, la educación sexual, el derecho al aborto, la anticoncepción, la igualdad de salarios entre varones y mujeres por igual tarea, la visibilización de las victimas de la trata, guarderías en los lugares de trabajo, en los barrios, contra el feminicidio…

Lo hacemos amalgamando nuestros saberes con talleres en los barrios, en los ENM, movilizándonos por nuestros derechos, realizando campamentos nacionales de formación en géneros, tomando consignas históricas de luchas de las mujeres; todo recreado en nuestras bandas musicales, murales, cartillas, cantos y reclamos junto con otrxs, como nosotrxs, que se reconocen como parte del pueblo.

Somos una organización anticapitalista, antiimperialista y, producto de un debate hacia el interior de nuestra organización, nos pronunciamos como antipatriarcales, apostando a la ruptura de estereotipos que asignaron roles fijos a varones y mujeres que todxs debemos cuestionar.

Cada año seguimos participando en los ENM porque apostamos a su masividad, con la que logramos visibilizarnos miles de mujeres de nuestro país y ahora también de Latinoamérica.

Seguimos luchando: por la defensa de nuestros bienes naturales, por una educación pública, popular, gratuita, laica y no sexista. Por vivienda, trabajo y tierra, contra el hambre, el saqueo, la inflación. Reafirmamos la defensa de las empresas autogestionadas por sus trabajadorxs que como Zanon luchan por una ley de expropiación definitiva.

Los movimientos sociales tenemos el desafío de seguir intercambiando experiencias, formándonos, creando poder popular y acciones de lucha que fortalezcan la unidad de nuestros pueblos. Por eso creemos que un encuentro latinoamericano de mujeres de los movimientos sociales debe ser parte de esta agenda.

Estamos pariendo mujeres y varones nuevxs, y como decía Ema Goldman: “si no te gusta bailar, tu revolución no me interesa”.

Pasantías de cumpas de Mendoza y Córdoba

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Compañeras/os de diversas organizaciones sociales de Mendoza estuvieron visitándonos, conociendo el trabajo de distintos movimientos y agrupaciones de base del Frente. Con el objetivo de intercambiar sobre las prácticas que realizamos, la delegación recorrió distintos proyectos impulsados desde organizaciones barriales, espacios culturales, lugares de estudio y de trabajo de La Plata, Berisso, Gran Buenos Aires y Capital. Esperamos que la hayan pasado bien y haya servido al interesante proceso de organización de base y articulación que se está dando en esa provincia. En el mismo sentido, nos estarán visitando, en los próximos meses, compañeros/as de FAETS de Córdoba, quienes también participaron del campamento nacional de formación.

Tiempo de acumular fuerzas

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Por estos días (principios de octubre), aún está por verse el verdadero alcance de la crisis financiera global que se desató en Estados Unidos, y que fiel a la naturaleza del capitalismo, desde los poderes centrales intentarán descargar sobre los pueblos del mundo. En Nuestra América, en el plano político, se está aprobando la nueva constitución en Ecuador que marca importantes avances para los sectores populares, y en Bolivia el gobierno de Evo parece retomar el control después de la ofensiva fascista de la derecha. Aún así, en todo el continente la situación de nuestros pueblos en lucha sigue siendo de resistencia, y de construcción de alternativas desde abajo…

En nuestro país, también por estos días, vuelven a escucharse bravuconadas de los representantes de los agronegocios, envalentonados con la victoria ante el gobierno en la pulseada por las retenciones. Durante las últimas semanas, Cristina mostró hacia dónde va a buscar alianzas el gobierno: anunció el pago de 6.700 millones de dólares al Club de París y más tarde la nueva propuesta que intenta “contener” a los fondos buitres (sí, esos mismos “atorrantes que quieren cobrar con el sudor de los argentinos", como dijo en su momento Kirchner). Además del aumento gradual de tarifas. A pesar de la “buena letra” hacia el establishment, el gobierno no logra ganarse el reconocimiento de los sectores más concentrados de la economía que, si bien le agradecen al kirchnerismo “los servicios prestados", empiezan a buscar alternativas por derecha.

El conflicto por las retenciones no fue sólo un escenario coyuntural: implicó un avance del sector agroexportador en relación a otras expresiones del bloque dominante. Junto a los oligopolios mediáticos que construyen la agenda comunicacional del país, estos sectores construyeron una posición de fuerza al interior de las clases dominantes que va a seguir condicionando la agenda política en los próximos tiempos. A esa estrategia se suma lo más rancio de la derecha política, expresada por gobernadores, intendentes y legisladores, incluso oficialistas. En forma inexplicable, en ese bando también se alinearon sectores de izquierda, haciendo malabares discursivos para explicar su presencia en actos donde se aplaudía a los dirigentes de la Sociedad Rural.

El momento más álgido del conflicto expresó una coyuntura importante que politizó a amplios sectores de la población, pero ¿expresó ese conflicto la contradicción principal que atraviesa a nuestra sociedad en esta etapa? Durante el conflicto, nosotros creímos que no, que no se trataba de un conflicto entre “la derecha” y un gobierno que “aunque no es revolucionario, es popular y hay que bancarlo", como nos decían, incluso, algunos amigos y militantes de respetada trayectoria. Durante 5 años construimos una caracterización del gobierno, y lo juzgamos por lo que es y lo que hizo (y no hizo), más que por sus discursos: evaluamos al kirchnerismo por el pago de la deuda externa al FMI (y ahora, al Club de París y a los bonistas) con el hambre del pueblo; por acordar con las grandes empresas (petroleras, mineras, de transporte) mientras el que se jode es el ciudadano de a pie; por los acuerdos con la burocracia sindical mientras están precarizados y excluidos a millones de laburantes; por el sistemático encubrimiento de la inflación con el INDEC y justificar así los aumentos de precios -que van por ascensor, mientras los salarios van por escalera; por violar los derechos humanos con tropas en Haití al servicio de los yanquis, por negar el refugio a los campesinos paraguayos presos, porque Julio López sigue desaparecido mientras se mantiene a sus asesinos en el seno de las policías, que siguen siendo cuerpos represivos contra el pueblo; por… podríamos seguir enumerando, cada uno puede agregar su aporte acá.

Aún así, del conflicto reciente surgió con fuerza un “antikirchnerismo” reaccionario, de derecha, nostálgico del neoliberalismo duro y puro de los ´90. Y de esas expresiones reaccionarias que muchas veces encontraron eco en “antikirchneristas” de izquierda, también tomamos distancia, incluso con más énfasis en el repudio.

Construyendo otro camino

Tomar distancia de las dos expresiones en pugna (ni el “ruralista” Miguens ni el “nacionalista” De Vido; como dijimos, son pugnas al interior de las clases dominantes) no quiere decir que una organización popular que se propone un cambio revolucionario deba quedarse en un análisis externo y viendo pasar la coyuntura. Generalmente, las contradicciones de los de arriba generan posibilidades a los de abajo. Por eso salimos a las calles, y ahí estuvimos con escraches a Repsol y la Sociedad Rural, con marchas al Ministerio de Economía y al de Planificación, posicionándonos públicamente y buscando incidir, desde nuestras fuerzas, confluyendo con otras organizaciones en debates y acciones de un espacio que se planteó, al igual que lo estábamos haciendo nosotros, que “hay otro camino para superar la crisis".

En un contexto donde se profundizó la fragmentación de los sectores populares -en algunos casos a partir de errores de caracterización y sectarismos-, desde este espacio, en cambio, se supo construir un ambiente de debate y construcción de consensos, con claridad política y respeto entre agrupaciones e individuos, buscando poner de pie una referencia capaz de interpelar a sectores más amplios de la sociedad.

De la misma forma impulsamos la “Campaña contra el hambre y la inflación": con propaganda y actividades callejeras, pero también metiendo el debate al interior de cada barrio, cada facultad, cada lugar de trabajo.

Un momento para acumular fuerzas

Así lo entendemos, y en ese camino estamos. Sin descuidar las construcciones de base; apostando a nuevos espacios de articulación política sin descuidar nuestras “alianzas históricas” (por ejemplo, con el Movimiento Nacional Campesino Indígena); profundizando el debate y la acción a lo largo de todo el país junto a agrupaciones cercanas que van haciendo su propio proceso de organización y maduración. Proyectando relaciones políticas con vocación estratégica en nuestra patria grande. Y volcando crecientes esfuerzos a la formación militante, a través de talleres, cursos, materiales de lectura, jornadas de debate, escuelas, y sobre todo, haciendo de la acción y la reflexión un principio rector de nuestra vocación transformadora. De algo de todo esto da cuenta este nuevo número de “Cambio Social". En ese camino estamos.

¡Se viene la Regional Alto Valle del Frente!

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En el Alto Valle, desde hace años los sectores populares vienen dando ejemplos de lucha en defensa de los derechos de los trabajadores. En esta zona, que comprende la ciudad rionegrina de Cipolletti y la capital de Neuquén, está naciendo una nueva regional del Frente. Los cumpas del MTD “Darío Santillán” de Cipolletti (que nos venimos bancando una coyuntura difícil ya que el intendente Alberto Weretilneck niega asistencia a los comedores), venimos avanzando con mucha fuerza en la articulación con otros compañeros/as organizados, que dan la pelea en sus lugares de laburo, como en la industria de la alimentación y estatales, y con estudiantes de la Universidad del Comahüe.

“Kosteki Y Santillán” en los teatros de Córdoba

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En la jornada de lucha del 26 de junio, se presentó en el Teatro Real de Córdoba la obra “KYS” (Kosteki y Santillán), obra que les da a Darío y a Maxi una voz poética, renovada, con la posibilidad de volver a la vida. A sala llena, se respiró la emoción que producen las palabras mencionadas en “KYS”: comedor, ropero comunitario, piquete, cambio social, revolución… Agradecemos al director Jorge Villegas por el coraje, a Diego Trejo y Franco Muñoz por la pasión puesta en escena. Los cumpas del Frente en Córdoba creemos que hacer pública esta historia nos alienta en el camino, convencidas y convencidos de seguir construyendo el proyecto del FPDS en este lugar. La entrada fue un alimento para el comedor del barrio Pigüé, donde sostenemos el merendero y los talleres culturales.


“Unidad, unidad, entre el campo y la ciudad…”

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Unos 40 jóvenes del Frente participamos del 8º Campamento Latinoamericano de Jóvenes organizado por el MNCI entre el 11 y el 16 de septiembre en Santiago del Estero. Primero estuvimos dos días en las comunidades campesinas del MOCASE-VC, donde conocimos la vida cotidiana, las luchas y la calidez humana de los cumpas. En el campamento, compartimos y reflexionamos junto a más de 600 jóvenes de distintas provincias del país, Paraguay y Brasil, y reafirmamos la importancia de unificar las luchas de los movimientos campesinos y urbanos contra el saqueo de las multinacionales y los gobiernos cómplices. Como cierre, se hizo una marcha por el centro de Santiago donde repudiamos el modelo de agronegocios y reclamamos por la libertad de los cumpas del Mocase detenidos.