INTERNACIONAL

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Quienes desde hace años luchamos contra los proyectos neoliberales en la región, sabemos que las grandes potencias buscaron subordinar a nuestros países con tratados de libre comercio, que garanticen el acceso irrestricto a nuestros bienes comunes y nos despojen de la capacidad soberana de decidir sobre nuestro territorio.
Como parte del pueblo organizado, en 2005, derrotamos al ALCA: ese proyecto imperialista norteamericano que pretendía crear una gran área desde Alaska a Tierra del Fuego con el objetivo de “eliminar las fronteras” (no para los habitantes, sino para las mercadería) para permitir la “libre regulación del mercado”. Frente a esto, los pueblos de Nuestra América rechazamos con la movilización popular las intenciones del imperialismo. “ALCA, ALCArajo”, fue la frase que inmortalizó el comandante Hugo Chávez Frías cuando se logró la victoria sobre Estados Unidos.
Pero no fue este el único intento de avanzar sobre la soberanía de nuestros territorios por parte del imperialismo. Hoy los tratados de libre comercio vuelven a estar en debate, como el intento de suscribir un tratado entre el Mercosur y la Unión Europea, en los acuerdos firmados por distintos países del continente con China o en el bloque de “la Alianza del Pacífico”, que es parte de la restauración conservadora en la región. Nuestra respuesta es de resistencia y de enfrentamiento a quienes pretenden una “integración regional” que sólo beneficia al gran capital a costa del hambre de los pueblos.
En los últimos diez años, el accionar del imperialismo llegó de la mano de las empresas transnacionales que saquean nuestros bienes comunes y que convirtieron a la región en territorio codiciado para la explotación minera, el agronegocio y el fracking. Así, frente a este avance, damos pelea por los derechos de los pueblos y la soberanía de nuestro territorio.
Pero en este tiempo, también numerosos movimientos populares del continente nos dimos la tarea de profundizar y construir lazos de hermanamiento, de integración, de lucha colectiva, convencidos y convencidas de que la construcción de una Patria Latinoamericana requiere de la unión de los pueblos, de sus culturas, de sus historias, de sus experiencias de lucha, de la reivindicación de sus héroes, heroínas y sus militantes, y no sólo de la unidad entre estados sino, fundamentalmente, entre los pueblos.
Así comenzamos a construir una integración desde abajo y a la izquierda, que con la creación de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), un modelo de integración parido por los comandantes Chávez y Fidel, permitió reencontramos en un proyecto soberano y nuestroamericano del continente.
Recuperar las batallas anticoloniales, anticapitalistas, antipatriarcales y antiimperialistas, que desde más de 500 años vienen librándose en estas tierras, entender que la solidaridad permanente entre los pueblos y la defensa de la soberanía política, económica y social deben ser elementos centrales de ese modelo de integración.
Porque queremos construir un modelo alternativo a este, que ya conocemos y que derrocha desigualdad, injusticia y muerte. Un modelo Socialista, alternativo al capitalista, que esté en armonía con la naturaleza; un proyecto que tenga como principio la solidaridad y no la competencia, que se proponga recuperar la condición humana de nuestras sociedades y de nuestros pueblos.
Y porque entendemos que nuestros sueños se van construyendo cada día, esta propuesta de integrarnos, de asumir América como nuestra Patria, de hacer nuestros los dolores y las alegrías de los pueblos es parte de una tarea cotidiana.
Así como unimos la lucha contra Chevrón en Ecuador y Argentina, así como denunciamos el agronegocio y los despojos de la Vale en Brasil, así como aprendemos de las peleas del movimiento popular venezolano y colombiano, también así vamos construyendo desde la agroecología en todo el continente, desde la economía popular, intercambiando espacios de comunicación y de formación, en la lucha por un nuevo modelo de integración, que se proponga un cambio de raíz: que se proponga el socialismo en el continente